miércoles, 15 de agosto de 2007

Entre odios y tumbas


Sucedió en San Bernardo, Partido de la Costa, allá por el verano de 1995. En uno de esos polirrubros costeros tan amenos y entrañables (heladería, kiosco, sitio en donde tomar una cerveza a bajo costo), varios grupos de diferentes usos y costumbres pasaban sus horas frente al televisor. Solían hacerlo todas las noches, en algunos casos antes de partir hacia otro lugar y en otros como modus operandis de una vida cuasi vegetativa (y económica al fin). En síntesis: el lugar servía casi exclusivamente para emborracharse. Y luego de la borrachera, los caminos se abrían hacia infinitas posibilidades.

Esa noche estaban todos. Los hippies, los punks, los stones, los muchachitos comunes y corrientes, los incalificables... Era la hora de la coincidencia territorial, algo así como las 2 AM. Y las miradas estaban puestas, todas, en ese aparato de 20 pulgadas. Era habitual que alguien se parara, avivado por el alcohol, a hacerle cosas a la pantalla, como meterle el dedo en el culo a alguna bailarina o tocarle el miembro a algún conductor.

Lo cierto es que ese día estaban reproduciendo una entrevista a Mirtha Legrand. Habían transcurrido sólo unos meses desde de la muerte de Daniel Tinayre. Y ella daba una nota contando todo lo que estaba sufriendo. El primer comentario cayó como una bomba y tomó la atención de los parroquianos (siempre quise escribir esa palabra): "Qué lástima que se murió el marido y no ella. Vieja de mierda y la gran puta...". La frase se fue apagando, así como también quien la pronunciara, ya dormido encima de la mesa. Su compañero lo zamarreó y lo que salió de su boca fue directamente una daga, y una visión para mí, un joven de apenas 16 años en aquel entonces. "Es mucho mejor que se muera el marido. Porque si se muere ella, ya fue. Pero se muere el tipo y al menos la ves sufrir a la muy turra". En ese momento sentí algo dentro, como un fuego. Esa era la mejor manera de expresar un odio de todas las que había escuchado. Y yo quería odiar como él.

Conforme fue pasando el tiempo había alguna frase que se repetía a la hora de mostrar desagrado: "A este habría que matarlo". Era la más común. La repetí muchísimas veces, dado mi carácter habitualmente intolerante. Estoy seguro que si hago un poco de memoria saldrán unos cuantos.

Soledad Silveyra: Encabeza mi ranking. Porque, además, muchísimos de mis seres queridos coinciden en la moción. Por ridícula, por choborra, por "mis valientes", por pésima actriz, por el papel urticante que hizo en Campeones.
Gerardo Rosín: El muchacho tiene suerte. De eso no hay dudas. Es lamentable por donde se lo mire. Pajero como pocos, con una cara de pelotudo que se le parte. Es terrible creerte el más pija de la cuadra cuando te mide 5 cm.
Claribel Medina: En homenaje a un amigo que la detesta. Es terrible lo de esa chica. En primer lugar, casarse con Pablo Alarcón. Y luego, por ser otra de las que empina demasiado el codo y hace de llorona hasta en las comedias.
Carlos Polimeni: La versión pseudo intelectual de Rozín. Pero no creo que sea pajero. Me imagino que ni sabe dónde queda el pito.
Jorge Dorio: Hay que ser hijo de puta para hablar en serio de Gran Hermano...
Juan Darthés / Gustavo Guillén: son de cartulina. Y lo peor es que todavía no sé distinguir a uno de otro.
Ana María Picchio: Una Soledad Silveyra que no tuvo tanta suerte.
Susana Fontana: Imposible ver por más de 3 segundos a esa mujer, totalmente cirujeada y asquerosamente lamebotas de Lucho Avilés.
Víctor Laplace: Directamente me sofoca. ¡Sáquenle a Perón del cuerpo!

La lista es extensa. La de arriba sería sólo una muestra gratis. Como siempre, y más en este caso, sus aportes serán bienvenidos.

viernes, 3 de agosto de 2007

Vuelve el fútbol argentino, viejito y encorvado


Para los amantes del deporte más apasionante y convocante de la Argentina, hoy es un día de gloria. Es que dos meses sin fútbol es demasiado. El lector recordará con razón que en ese lapso se jugaron la Copa América y Mundial Sub 20. Pero está claro que el hincha necesita ver a su equipo. Lamayoría elige a los colores de su equipo por sobre los del seleccionado.
Pero el que comienza parece no ser un torneo más. No augura, al menos en la previa, espectáculos brillantes ni jornadas soleadas pletóricas de alegría y vacías de violencia. Hay abundancia de puntos en contra, aún antes de comenzar.
-La Asociación de Fútbol Argentino (AFA) consensuó con los diferentes organismos de seguridad la reducción al 50 % del público visitante en los estadios. ¿Qué garantías aporta esta medida? Absolutamente ninguna. Es probable que todos los barras estén presentes. Imposible imaginarlos antes del encuentro dejando afuera a uno de cada dos. Los que asistimos a las canchas sabemos que ellos tienen prioridad. Y que manejan un remanente importante de tickets para revender. Sufriremos entonces por conseguir una ubicación y también sufriremos a la salida. Porque seremos poquitos y presa fácil para la parcialidad rival.
-Coincide esta medida (naturalmente) con la incorporación del dios de la posmodernidad futbolística: la televisión. Esta vez en forma plena. Diez partidos televisados, cinco por cable, cinco por codificado. El mensaje es claro: no vayas de visitante, quedate en casa que por $25 mensuales los tenés a todos. Además, se espera un aumento considerable en el valor de la entrada, lo que allanaría aún más el camino al desarrollo profundo del "telefútbol". No está mal: los jugadores, en el último lustro, han desarrollado mayor cantidad de capacidades actorales que deportivas.
-Podríamos comenzar a hablar de fútbol. Pero en este plano tampoco podemos dejar de mencionar a una dirigencia incapaz. Si hace un año festejábamos el retorno de grandes figuras en un estado aceptable (Verón, Cristian González, Riquelme luego) ahora lamentamos la fuga de buenos pies. Un repaso simple arroja grandes resultados: Lavezzi, Daniel Díaz, Ustari, Bergessio, Farías, Carrizo, Bolatti, Ledesma, y muchos más. En cambio, los refuerzos que llegaron no alcanzan los jerarquía de los emigrados. Excepto el caso de San Lorenzo, que repatrió a Romeo y Bilos.
-Tres de los cinco equipos grandes atraviesan procesos de crisis profundas. River, con su anarquía y su pobreza que ubican a este plantel entre los peores de su historia. Con un presidente impresentable y un entrenador que se reinventa cada año (para peor). Y una incorporación de ¿lujo?: Sixto Raimundo Peralta. Independiente, que pareciera poner sus cañones en la construcción de su nuevo estadio (veremos veremos después lo sabremos), con su plantel austero y un técnico un tanto payasesco que puede dar muchisimo (problemas o alegrías, usted elige). Y Racing... con un De Tomaso que realmente pelea por ingresar a la galería de Grandes Presidentes Deplorables (aún sin serlo). Aunque si uno repasa los nombres podría llegar a ser un buen equipo. Pero claro, existe un detalle: los jugadores juegan por plata y hay que pagarles.
-San Lorenzo. El campeón ha hecho las cosas realmente bien. Vendió lo lógico e incoporó valores que, con continuidad y paciencia, le pueden dar un salto de calidad. En el debe queda la inexplicable incorporación de los hijos de Ramón Díaz, síntoma de que el riojano ya ha sido endiosado en Boedo, y sabemos que eso no es recomendable. Los entrenadores no pueden ser más importantes que un equipo grande.
-Boca arrancaría como el candidato más firme, aún sin Riquelme. Con los notables resultados de los últimos años, el nuevo Rey de Copas ha encontrado una química especial: quienes se ponen la camiseta rinden más de lo que lo harían en cualquier otro lugar. Al contrario de lo que sucedía en épocas en las que la azul y oro pesaba toneladas.
-En un segundo escalón se ubicarían Vélez y Estudiantes, los semi grandes. LaVolpe es un técnico que, a mi entender, amenaza con hacer algo grande alguna vez. Aunque hasta el momento se ha dejado acorralar por su propio ego. Y al Pincha se le ha escapado el 75 % de su póker de ases (Calderón, Pavone y Sosa) y no los ha reemplazado como se debe.
-El resto de los equipos oscila entre armar algo digno en el mercado de retazos y conservar lo bueno conocido. Tal vez sea Arsenal quien mejor se reforzó y el que le da una continuidad a un proyecto conocido: juego rudo, pelota parada, jugadores fuertes y grandes... y algunas ayuditas provenientes de la calle Viamonte.
La pelota comienza a rodar en pocas horas. Con las ilusiones de siempre y las desilusiones que ya han sido incoporadas a la cotideaneidad del ser hincha: maltratos, mentiras, incomodidades e indignación. Y con una situación que es una perfecta acuarela de esta realidad: River Plate, tu grato nombre, el gran campeón del fútbol argentino, el Millonario, hizo trampa y le robó a Racing a uno de sus jugadores. ¿Maxi Moralez? ¿Gustavo Cabral? No, Hilario Navarro.
Bienvenido fútbol argentino. te extrañamos mucho. No te olvides el bastón.

miércoles, 25 de julio de 2007

Paul McCartney murió en 1966


El 12 de octubre de 1969 marcaría a fuego la historia beatle. Russel Gibb, en su programa de radio, anunciaba que Paul McCartney habría muerto en noviembre de 1966 en un accidente. La noticia incluía un detalle escalofriante: las pistas sobre su muerte estaban en las canciones Beatles y en las portadas de sus discos.
Según una llamada anónima a la radio de Gibb, Paul habría muerto a las 5 de la mañana del jueves 9 de noviembre de 1966 en un accidente de auto en Londres. El suceso, los demás Beatles lo habrían ocultado durante casi 3 años y guardaban celosamente el secreto.
En ese mismo año 69, el grupo había realizado en Inglaterra un concurso de dobles para encontrar gemelo de Paul McCartney. Cientos participaron, pero nunca fue anunciado el ganador. Un escocés llamado William Campbell ganó el primer lugar en el evento.
Afirman que la respuesta a todos los interrogantes está en los discos de los muchachos de Liverpool. En el todólogo, tomamos uno de ellos como ejemplo y lo analizamos. Es el recordado Sgt. Peppers (anexamos ilustraciones para hacer más sencilla la constatación).
-Las flores amarillas están dentro de la funda de un bajo, el instrumento que tocaba Paul.
-Hay tres palos encima del bajo, representando que ahora sólo quedan 3 beatles.
-El muñeco de la derecha tiene en la mano un coche blanco con el interior manchado de sangre. Es un coche similar al modelo que conducía Paul.
-Paul es el único que no tiene la cabeza "tridimensional", representando que está en otra dimensión.
-Paul tiene en la mano un instrumento negro, mientras el resto de la banda tienen instrumentos de otro color. El negro se asocia con la muerte.
-En la contratapa aparecen más pistas: William Campbell está de espaldas, ya que realmente no es quien parece ser.
-El dedo pulgar de George apunta a las letras "Wednesday morning at 5 o'clock" (5 de la mañana del miercoles), el momento de la muerte de Paul.
Muchísimas pistas más se encuentran en otros discos. En canciones, entrevistas, etc. No es la intención aburrirlos con tan abrumadora cantidad de datos. Queda claro que no es descubrimiento de el todólogo. Ya se ha escrito demasiado sobre el tema y mi intención, para aquellos que gustan de esta banda que a mí me aburre tanto, es que sepan que los han engañado.
¡Salud, William Campbell!

lunes, 23 de julio de 2007

Medicina informal: aguantar el meo fortalece las pelotas

En los últimos días, he accedido a información semi clasificada sobre algunos aspectos de la medicina informal que realmente sorprenden.
El todólogo y editor Bruno Páez, en horas de la siesta, realizó descubrimientos que pueden cambiar el rumbo de la urología masculina y del sexo en general. Según este sabio de las ciencias testicuriles, la retención de líquidos, en algunas personas, se da de forma habitual con un objetivo concreto: el fortalecimiento de la zona escrotal.
"Si te aguantás el meo un par de horas por día, las pelotas se te fortalecen". Así, en un lenguaje contundente aunque poco académico, Páez resumió un tema que en los próximos días podría colocarse en el centro de la escena. El genial Samuel Gelblung lo incluiría en alguna edición de "Impacto Chiche", el éxito de Canal 9.
Las primeras aproximaciones al tema arrojan curiosas deducciones. Los cadetes se alzarían con uno de los primeros lugares del ranking "Pelotas de hierro", debido al escaso acceso a baños públicos existente en la Capital Federal. Naturaleza sabia al margen, es de conocimiento general que son quienes más paciencia deben tener ante colas y jefes malhumorados. Es decir, los que "se llenan los huevos permanentemente". Es notable que, coincidentemente, sean los que más resistencia presenten en esa zona tan sensible.
Por otra parte, el mismo Páez asevera que el "aguantameo" no funciona de la misma manera en el sexo femenino. Es más, sugiere evitarlo siempre: "En las minas la cosa es al revés. Si se aguantan el meo fortalecen la parte externa de sus genitales. La vulva y los labios se vuelven casi de acero, engordan su tamaño y hacen que su órgano se torne una fortaleza en la que no podrá entrar ningún paisano".

jueves, 19 de julio de 2007

Hay tipos que nunca desaparecen


¿Cómo explicar la muerte de una persona querida sin conocerla? Roberto Fontanarrosa es un amigo al que nunca ví de cerca. Un tío que nunca me llevó a la calesita. Un rival del fútbol al que nunca insulté. Un dibujante que me hizo sonreir. Un cuentista que me hizo soñar.
Tal vez sea ahora el momento del reconocimiento masivo. Hablaremos todos los todólogos de su "obra sencilla y emocionante", de sus "pinturas de la realidad cotidiana". Yo no. Para mí es (siempre en presente) uno de aquellos pocos que trascienden su obra. Es genial en lo suyo, y maestro en lo de todos.
La cancha y el café, la joda y los amigos, el potrero y la charla. Seguramente Clarín sacará un especial, y allí se enterarán los que no saben de qué se trata. Y luego vendrán sus obras completas "opcional con tu diario del domingo".
Nos enteramos hace minutos. Y todas las reacciones fueron similares. Tristeza, sí. Pero acompañada de algún gesto de cercanía, que era lo que generaba. Sería bueno, al recordarlo, intentar despegarse de los lugares comunes. Aunque él mismo, siendo "tan común", es quien dificulta la tarea.
Es el compañero Fontanarrosa. Lejos de cuestiones políticas, artísticas o literarias (qué lejos estamos todos de lograrlo...) es un compañerismo que se resume en una frase de su autoria: "Querer que el ocio sea productivo me resulta demasiado pretencioso".
Estamos de acuerdo.

martes, 17 de julio de 2007

Sólo sé que lo sé todo


Basado en la plena falta de rigurosidad y en mi anhelo por saberlo todo (o en su defecto parecer que lo sé todo) es que le doy vida a este nuevo proyecto. La todología es una ciencia que cada vez cuenta con mayor cantidad de adeptos. Y hacia ellos va dirigida la nueva propuesta.

El todólogo sabe de todo un poco, y con lo que sabe sale al ruedo. Pero la idea es que no parezca que sabe sólo un poco, sino que con ese poco se pueda construir un mucho.

A partir de la salida de los blogs, contamos con esa leve impunidad que brinda el espacio semi informal. Algunos lo utilizan para contar sus profundas e interesantísimas historias de vida, del tipo "chicas que buena estuvo la noche en que fuimos a bailar y había un tipo que estaba borracho y nos dijo si queríamos ir a la fiesta de sus amigos. ¡Qué buena estuvo la fiesta, chicas! Todo es mejor con ustedes, las amo". Y ahí nomás cuelgan una foto de la estupenda fiesta en la que las cuatro están con caras de "mirá como me hago la borracha". Aparentemente eso no se lo dijeron a sus amigas en el momento, o bien se lo dijeron pero quieren que vos te enteres.
Pero no sólo de tamañas demostraciones viven los blogs. Existen algunos en los que se discute sobre política, otros en los que se informa sobre deporte, otros en los que se exponen obras literarias, otros en los que se debate sobre si Sebastían de Gran Hermano se la come porque se la pusieron de chiquito o se la come por gusto nomás.
Este será un poco de todo eso: el desafío consistirá en estar a la altura de las circunstancias. Hay que estar preparado para analizar la derrota de Nalbandian ante Kunitsyn y la caída de Victoria Onetto por "el voto de la gente". Eso es todología, entre otras tantas cosas. Si lo sabrán Jorge Dorio o Carlos Polimeni, húsares de esta ciencia embrionaria pero contundente. Ellos pueden. Nosotros también.
Sabios eran los de antes, como el gran Panoramix, el Druida. Todólogos somos todos. Somos todólogos, queremos opinar.